domingo, 1 de marzo de 2026

TENGO QUE AGRADECER


      Pues un cinco de marzo nació este escribidor, el día que se rememora la expulsión de los Carlistas de la ciudad de Zaragoza. 

     En el parque Tío Jorge, de remembranza, se da la algarabía, mientras la ciudadanía bulle entre las sombras de la arbolera y las chuflaínas medievales.

     Enfadado está este escribidor porque no se lleva bien con los Carlistas, pues ellos ordenador la destrucción del castillo de Uncastillo para usarlo como cantera,... una terrible decisión que transcurrirá siempre en los tiempos. Y enfadado estoy también, porque me han despedido del gremio de los 70 años para entrar en el camino de los 80. Dicen que en esta franja de edad, cuando intentas saltar un charco, más de una vez caes dentro. Esto no se puede tratar como una aflicción pues el paso del tiempo, con un año más, me pone la primera pasadera que tendré que saltar.

     Pero bueno,... presto y combativo estoy,... un poco gordo, pero satisfecho de mi recorrido vital,... no pido mucho más.

     En estos últimos años, una parte importante de mi recorrido vital la tiene la escritura. Quince años llevo escribiendo en el blog, seiscientos cincuenta artículos con reflexiones de todo tipo, donde cabe el corazón, las emociones, los enfados y la escritura tierna de esperanza. La disciplina de escritura ha sido constante, como una  obligación para no defraudar a mi capacidad de hacer cosas.

      El premio y la distinción por todo esto, me lo regaló mi buen amigo José Luís, cuatro tomos enciclopédicos muy completos que contienen todos mis artículos y que resumen mi afición por la escritura.

       Comprendo que llegar a este punto no hubiera sido posible sin los ánimos y comentarios puntuales de mi" tutor "y buen amigo, casi, casi, desde los principios de la vida. Entusiasmado estoy por este regalo que colma mis sencillas aspiraciones literarias. Mis reflexiones están escritos en hojas del rio Nilo,... como diría Irene Vallejo.

       Siempre estaré agradecido.

       Chavierín.