Y fue Claudia Sheinbaum, la actual presidenta de México, la que con mucho tacto, adaptó la costumbre de López Obrador y creó esos encuentros mágicos que encandilan por su forma de comunicar.
Hace unos días, tuvimos la ocasión de conocer a la presidenta de México en su visita a Barcelona, y descubrimos su exquisitez de trato, el halo de respeto que transmite y el cariño que le profesa la ciudadanía con auténtico fervor.´
Es una presidenta que viene de la izquierda muy correcta. Científica y académica, muy interesada en temas ambientales, en la problemática social y en los sistemas educativos de su país. Está entre las cien mujeres más influyentes del mundo y se desvive por las costumbres de los pueblos originarios de México con un compromiso fuerte. La transformación que está sufriendo México en sus estructuras por su forma de gobernar, es evidente.
Tengo que reconocer que a mi me seducen las personas que tienen una visión del mundo y la sociedad de forma positiva, donde todos tienen derecho a disfrutar de la riqueza de un país. Su hablar pausado y reflexivo transmite serenidad dejando entrever que México está en buenas manos.
Para mí fue un hallazgo el descubrir a esta mujer que tanto aprecia la ciudadanía. Estamos escasos de sensatez política, y esto es de agradecer.
Con respeto.
Chavierín.






