Pasando por delante de la floristería de la esquina bien podría imaginar que lo que se cuenta allí dentro podría estar en terrarios de cristal repletos de flores como nos muestra su escaparate, guardados con delicadeza, porque las buenas palabras tienen un valor inmenso.
Y llegaron esos servidores del mundo premiados por sus trabajos y por el saber estar con su ingenio y servicio a la humanidad. Científicos que hacen que la salud de los desafortunados recobren la esperanza con sus descubrimientos. Defensores del clima y las semillas para que no desaparezcan del mundo. Pensadores alentando para que Europa mantenga los principios de solidaridad entre naciones. Literatos de renombre que siempre han mantenido la escritura como arma de reconciliación por el mundo. Actores modernos de la recreación de entretenimiento para que los niños crezcan sin maldad. La educación y agradecimiento de un jugador de fútbol, Lionel Messi, que estaba entusiasmado con este premio, y la cantante Patti Smith, por su rebeldía y su música allende los tiempos, comprometida con los problemas sociales.
Cada año veo con atención esta entrega de distinciones porque aquí solo encuentro en las alocuciones de los premiados, ideas positivas y reflexiones para que el mundo sea mejor. Hasta la hija del rey se muestra brillante e ilusionada en su discurso porque reafirma la importancia de sus trabajos.
En esta atmosfera me encuentro bien, relajado, porque mi necesidad vital se activa cuando la maldad desaparece y la sociedad funciona con criterio y sentido común como se demostró en los discursos.
Cada año repito,... allí había personas que no comulgan con estas palabras y que no deberían estar en el acto institucional.
Estos premios nos colocan como un país serio que sabe reconocer los esfuerzos de la comunidad mundial.
Con respeto ....
Chavierín.






