La inquietud cultural es un mundo muy respetado que no tiene que recibir agresiones.
Esta inclinación intelectual de la gente, da valor al arte y a las tradiciones que recibimos como legado, para cuidarlas y quitarles el polvo aunque pasen los años.
En este mundo de la herencia cultural, no tiene cabida el reparto por intereses particulares ni políticos, es un mundo sagrado, casi místico, que necesita tranquilidad, al margen de las agresiones, que muestra momentos mágicos de sabiduría para mostrar a la gente.
La cultura no está preparada para la guerra, ni se considera templaria de nadie, solo nace por querer dar valor al patrimonio, como por ejemplo la grandeza del mundo del Románico que existe en Uncastillo, para protegerlo y mostrarlo al mundo. El sentimiento de amor a lo tuyo, representado en la Fundación del Románico de Uncastillo, solo merece reconocimientos.
.... vaya esta misiva como apoyo incondicional ....
En estos años, apenas he visitado el local de la Fundación, pero esto no quita para que yo sienta cierto orgullo y esté al tanto de todas sus actuaciones. En este centro que proyecta contenidos protegidos por nuestra piedra arenisca, tienen cabida todas las inquietudes culturales del mundo. Es como si entraras en esos museos de fama de las grandes ciudades que te encogen el alma,... así lo considero yo. La vieja iglesia, que lo fue, de San Miguel, nos ha dejado ese atelier de sabiduría que produce la misma admiración.
Es bueno evolucionar, que la Fundación retome las ilusiones y retoque sus fundamentos, y sería muy bueno que los jóvenes se involucren y den continuidad a este lugar de encuentro con la cultura.
Recibida la entrevista de José Manuel Jiménez desde La Lonjeta,... palabras sensatas escuché en la radio.
Solo buscamos el lugar que nos corresponde.
Con respeto.
Chavierín.

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