Nunca habíamos celebrado el Día de Aragón con tanta tristeza. Los aragoneses de toda la vida sentíamos un destierro emocional, porque los políticos que van a gobernar en esta legislatura que viene, quieren imponer unas normas que rayan en el desvarío. Quieren romper la convivencia creando ciudadanos de primera y de segunda, cerrando los centros culturales y destruyendo la Sanidad y la Educación pública, sin ningún miramiento. Con estas intenciones arropaban a su nuevo gobierno en la fiestas del 23 de abril sus correligionarios en la Aljafería, mientras las miradas de los decentes de esta tierra, se debatían entre la tristeza y la indignación.
" Las gentes sin dos dedos de frente cantaban jotas en el recinto para adornar el acto, otros lloraban por sus adentros porque no había nada que celebrar "
Lo condenable es que unas personas con escasa formación intelectual quieran imponer unas normas que no tienen cabida en la actualidad. Emplear postulados del nazismo para gobernar Aragón en el 2026, clama al cielo. Las moscardas del 36, no abandonaron este territorio. El no haber sabido poner fin a esta forma de pensar, nos lleva a esta situación.
Y dicen que van a cerrar las casas de la juventud,... y que van a incomodar a los emigrantes privándoles de las ayudas sociales,... y en la preferencia para asistencia sanitaria, y mientras tanto quien atiende, como por ejemplo, a nuestros mayores en las residencias de forma profesional, son las personas que han venido de otros países en busca de futuro y las tenemos que ayudar,... eterno desorden y eterna contradicción.
Vienen a asustar a la gente,... nunca en esta Comunidad, desde la Democracia, se había llegado a este extremo de maldad.
Que la indignación intelectual frene esta forma de hacer política.
Con esperanza, recurro al llanto de Van Gogh
Chavierín.

Es lo que hay, Javier. Lo que ha salido de las urnas. El juego de la democracia. A mí tampoco me gusta lo que se va articulando pero, además de la denuncia, creo que lo que procede ahora es ir emprendiendo acciones e iniciativas que puedan mejorar la situación de cara a las próximas elecciones.
ResponderEliminarIr pensando que podemos aportar cada uno de nosotros para revertir está ola conservadora imparable.
Todo mejorará.
¡Un saludo!
Igualmente, José Luis, me hace falta un poco de sosiego,,,, buena puntualización.
ResponderEliminarGracias por el comentario.
Estoy leyendo La vacuna contra la insensatez de José Antonio Marina. También a él le cuesta entender y comprender lo que está pasando.
ResponderEliminarHace poco oí hablar de otro libro: Los ingenieros del caos. Llevan años trabajando para crear esta situación donde unos pocos, desde el poder abosoluto y la impunidad, mueven el mundo en su propio beneficio.
Una profesora de Historia nos decía que la Historia camina dando dos pasos adelante y uno hacia atrás. Estamos en ese paso atrás.
Pero en el día a día podemos ver y valorar que la mayoría somos buena gente, que a pesar de políticos, jueces, periodistas, medios de comunicación, redes sociales, bancos y grandes empresarios...la vida sigue, el cariño familiar, la amistad, la atención de profesionales responsables, aunque tengan menos medios, la amabilidad en la tienda o en el super, el saludo entre vecinos, la cercanía aunque estemos lejos...Desde Leganés, un abrazo.
Hoy viene en el País la entrevista a Irene Vallejo, que da por finalizado su viaje por cuarenta países y dar valor a la importancia de la lectura en su libro El Infinito en un Junco,... maravilloso.
ResponderEliminarDe estas tierras suelen salir gente con mucha sensibilidad que oscurecen esa forma de pensar.
Estoy muy de acuerdo contigo, Nines, Un abrazo y gracias por el comentario.