" TODAVIA CANTAMOS, TODAVIA SOÑAMOS, TODAVIA ESPERAMOS "
" A PESAR DE LOS GOLPES QUE ASESTO A NUESTRAS VIDAS EL INGENIO DEL ODIO DESTERRANDO
AL OLVIDO A NUESTROS SERES QUERIDOS. "
Cómo no podría ser de otra manera, este escribidor de ventana pequeña tiene que dar sus respetos a la familia de Taty Almeida fallecida hace unos días en Argentina. De nuestro deber es reconocer la labor de esta mujer de pañoleta blanca, en la plaza de Mayo de Buenos aires.
Las mujeres de la plaza de Mayo, las mujeres que sufrieron las desapariciones de sus hijos por los militares argentinos, plantaron cara al gobierno bajo amenazas, encarcelaciones y malos tratos, sin obtener respuestas.
Quedaron los gritos,... y el dolor,... la insistencia,... los represores hicieron desaparecer sus cuerpos y solo quedó la esperanza durante años, sin que llegara el milagro.
Para opinar así, parto del cansancio, de esa actitud de los momentos de crueldad de la Segunda Guerra Mundial, de la dictadura en España o de la persecución sufrida por muchos paisanos de mi pueblo, Uncastillo, al que sembraron todos sus barrios de dolor.
Sé que la insistencia de estas mujeres va desapareciendo a causa de la edad, pero por lo menos consiguieron movilizar a la justicia para detener a los responsables. Han dejado un poso de valor en la sociedad argentina que atraviesa fronteras de otros países para imitar y reconocer.
Muchos cantautores, como Víctor Heredia, despidieron con canciones a Taty, porque ella quería que su despedida fuera con alegría. Eran todos cantautores comprometidos y perseguidos, porque el dolor de la desaparición, también entró en sus casas.
" QUE NOS DIGAN A DONDE HAN ESCONDIDO LAS FLORES
QUE AROMARON LAS CALLES PERSIGUIENDO UN DESTINO,
¿ DONDE, DONDE SE HAN IDO ?
Un gran abrazo a su familia.
Con respeto
Chavierín.

Pobrecilla Taty Almeida. Me hago cargo de su dolor y sufrimiento por encontrar a sus familiares desaparecidos.
ResponderEliminarNo solo en España. En otros muchos países se han dado casos de desapariciones, abusos y agravios.
El denominador común es el desdén por la dignidad y la vida humana. La total falta de empatía con el sufrimiento causado.
El ejemplo de las madres de la plaza de mayo no ha sido en balde. Su lucha ha sido inspiradora. Su tenacidad ejemplificadora.
Te honra el tributo que ahora les ofreces, Javier.
Unión, solidaridad y comprensión. Esa es la mejor medicina para tanto atropello.
¡Un saludo!
En este lugar de reconocimiento me gusta estar, gracias por tus palabras, José Luis.
ResponderEliminarSaludos y cuidado con el calor.