lunes, 14 de septiembre de 2026

MUDANZA

          Los vientos del desierto nos quieren atrapar, quieren que nos volvamos africanos de pura cepa, que sepamos lo que es bueno cuando la fronteras de la atmósfera no pueden parar las ganas de emigrar de ese aire que nace en las arenas del desierto.

     Qué tremendo verano nos ha tocado vivir, apenas hemos tenido días de descanso para apagar el ventilador y muchos para aguantar y sufrir los efectos del excesivo calor y la humedad. Fuegos y señales han ardido en nuestras mentes para pensar que algo está pasando en nuestros territorios por esta desventura.

     Sí, asustados y cansados estamos por esta disciplina atmosférica tan larga y pesarosa, el cambio climático y el calentamiento global demuestran sus quejas para que nos tomemos en serio lo que nos dicen los expertos de los cielos y tomemos medidas para controlar esta deriva.

     Este verano hemos visto la agresividad de los vientos y el fuego cerca de casa arrasando los lugares que conocías bien. Al anochecer los avances de las quemas nos dibujaban infiernos de terror,... nunca habíamos visto nada igual. Verano pesaroso, hasta que hemos llegado a las fronteras del otoño para observar los desastres y comenzar a desbrozar,... la faena será larga e imaginativa, no plantaremos pinos de diez centímetros porque sino, serán los tiempos los que disfrutarán de su crecimiento.

    Pero bueno, está bien decir, que entre los escobizos de apagar el fuego hemos recibido una bendición emocional al ganar el mundial de fútbol.

     Pendenciero ha sido este verano, con las diatribas sin sentido del mundo conservador y los problemas de Ceuta camino del otoño,... al que queremos llegar,... para echar el estiércol en los campos,... recoger los membrillos del ramblar,... las bellotas de pastor y los paisajes llenos de colores como desagravio por el verano tan duro que nos ha hecho pasar la naturaleza.

   No queremos más desventuras para este otoño que viene, estamos muy cansados de tanta maldad y destrucción de los derechos de las personas y de no hacer caso a los avisos de la natura. 

   Con respeto.

    Chavierín







 


 para para para 

2 comentarios:

  1. Un verano horrible, ciertamente. Llevamos ya varios años así pero éste se ha llevado la palma.
    Los que tenemos algunos años llevamos muy mal estos calores. El cuerpo se rebela porque no sabe ya cómo encontrar la homeóstasis, el equilibrio.
    Yo llevo ya varios años fantaseando con la idea de pasar el próximo verano en Nunavuk (Canadá).
    No sé si al final llevaré adelante esta iniciativa o no pero huir de la ciudad de Zaragoza en verano se está volviendo una cuestión de supervivencia.
    Como ya es habitual, tú has expresado estas sensaciones muy certeramente.
    ¡Ay qué tiempos aquellos en los que el verano sólo eran risas y jolgorio!
    Un saludo. Poco a poco va refrescando.

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  2. Comparto tu visión certera de este verano raro, raro. Gracias por tus palabras José Luís. Saludos.

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