domingo, 21 de julio de 2013

EL TIEMPO DE LAS CEREZAS ...., en Alpartir

¡ Delicado día nos da Dios, fray Mauro !, y gratias démosle por estas prebendas..., respondía el p. Damián. 
Placidez y felicidad emanaba de sus semblantes, cuando una vez más, los encontré sentados junto a la fuente del convento, sorprendidos, alegrábanse y decían me..., ¡ ya estás aquí otra vez, Chavierín !..., es tu dedicación pronta, año tras año, en tu tiempo de las cerezas, en el entreacto de tu labor anual, cuando aprovechas para venir y sorprenderos desde tu casa del priorato de Alpartir. Y yo les contestaba, que es de buen sentido y cortesía el volver a los lugares que fueron de cantos y acción de gratias y reconocer que las historias y las vidas se curtieron en estos lugares.

¡ No podemos pedir más !, me decía fray Mauro,... observa otra vez este lugar, situado en las alturas y presto para visionar placenteramente la gran llanura de las Almunias y la majestuosa natura de la sierra de Algairén....

Explicaban, con ademanes verbosos, que en su mundo de la tranquila meditación y escritura, siempre se galaneaba de estos lugares, mágicos y escogidos a conciencia, mezclando con el paisaje, la alfarería, la piedra y el escoplo, presentando así en la mesa, grandes obras de arte que demuestran de lo que es capaz de hacer el hombre.

Ejemplo lo tenemos aquí, obra y ecclesia, fundidas con el paisaje, cercano al manantial y lugar especial para reconfortar el ánima.

Y pasado el tiempo, decían: " la historia y las mentes mandarán y porgarán los actos con cedazos de medidas torpe o acertada y las futuras generaciones disfrutareis de lo que hayáis sido capaces de preservar....,"  Lectio summa.

Consejos recibidos en el lugar de las mentes despiertas, recibiendo razón y reflexión.

----  Y pregúntome ----,  si fuimos capaces de preservar estos lugares  o si, en definitiva, fuimos o no, buenos molineros.

Evidencias mil tenemos de sus obras privilegiadas, el arte de los edificios se extiende por doquier, y...,¿ las abandonadas ?,....tristemente ocuparon páginas obscuras en la historia, hechos inconfesables, inherentes, hacia el buen hacer de nuestros antecesores..., las ideologías y la barbarie borraron todo atisbo de sentido común.

Alegrémonos con las grandes obras preservadas y disfrutemos visitando las abandonadas, porque en esos lugares también hubo vida y fundamentos de sociedad.

Estos lugares, queramos o no, también nos hablan..., nos dicen  cosas..., te hacen pensar..., te recreas con lo que fueron....,y te animan a  profundizar más  en su historia. 

¡¡¡ Magna satisfacción podemos tener dedicándonos a conocer estos lugares olvidados !!!,

Saludos den me a mi, los pater, para todos.

Me voy pero mañana volveré....,

Que este lugar no se nos vaya de las manos.

Chavierín.

lunes, 8 de julio de 2013

EN LA OTRA ORILLA

Quizá todo caiga en el olvido, quizá el periplo por el mundo de la producción y el trabajo sea suficiente para justificar cómo funcionan las cosas del contrato social..., yo trabajo, y a cambio de mi esfuerzo, usted me paga unas cuantas guineas. Mundo mecánico e insulso si, aparte de la obligación, no aderezáramos con riquezas de convivencia la estancia ordinaria en el puesto de trabajo. Oportunidades hay mil de ser un buen compañero, de ayudar en lo que se pueda, de equilibrar esfuerzos, de animar, de participar, de emplear las salsas de lo que ocurre en las tertulias, de alegrarte de sus buenaventuras, de reírte, de sufrir a veces con las tristezas. Cada uno  estamos en el  vagón que nos corresponde y de esa, cocina de los años, saldremos con el informe de actitud y  bondad del que hemos sido merecedores.

Después, y durante bastantes años, la conciencia preparará sus alambiques en la plazas del viento, en los comentarios, en los recordatorios, cuando salen a escenas los reconocimientos o detestos de tu actuación en el lugar de trabajo, proyecto de " fin de carrera ", que te dirá si actuaste con tiento y sentido común y si tomaste caminos equivocados a causa del cargo desempeñado o al nivel de esfuerzo o parasitismo demostrado.

En el mundo laboral todo parece estar jerarquizado, cargos de tronío y alcurnia, de renombre, de sombrerete, de mirada tuina, de los que te ven y no te ven, de jefecillos, de encargados y furrieles que se creen el ombligo del mundo, de gente que les dieron la oportunidad de hacerse querer y renunciaron por complacer al dueño, empleando látigos y métodos que no venían al caso.

Más tarde, cuando se abre la puerta principal de desvinculación con la empresa a causa de la edad, por jubilación, se presenta la escena de la llegada a la estación del desierto, donde nadie te espera, donde eres uno más, con más o menos emolumentos, donde llegas sin galones y con el diploma de conducta.

¡¡¡ Hojalá !!! se pudiera volver a rebobinar y  aprender a valorar al que tienes al lado, a manejar con decencia tu trabajo, tu cargo, porque al final, te das cuenta, que  gana tu prestigio, la empresa, los compañeros, la salud y la conciencia.

Al final,  sólo queda el medio que fue, el lugar de trabajo y tu persona, y no intentes volver de nuevo a ese lugar porque tu rentabilidad ha caducado.

Es el sino manipulador del mundo laboral, te empleo y te dejo al pairo, sólo, ante las críticas o ante las alabanzas.

Es el impuesto que tienes que pagar por tu conducta.

Chavierín.