lunes, 19 de octubre de 2015

LA LONJETA DE UNCASTILLLO,...... 25 años de emociones

     Para celebrar este aniversario aquí estoy presto con mi imaginación en la plazoleta del bar del Riguel, sentado en esa mesa roja de tijerina y berberechos, acompañado de personas doctas en temas de olvido y necesidad, latentes paisanos, interesados en sacar a Uncastillo del abandono por la obligación y resuello que trae el lugar donde uno nace y por su monumentalidad.

     Los presentes en esas mesas de la inquietud son de carne y uña, de buena traza, porque nos habíamos criado juntos por esas calles de ensueño y libertad, defendiendo nuestro castillo y nuestras iglesias, convirtiéndonos así, en impenitentes protectores de nuestro legado y preguntándonos del porqué este conjunto con tanto arte y escoplo no obtenía más reconocimiento.
    La herramienta y el convencimiento lo llevábamos en la mente,....con espíritu abierto, porque nuestros mayores nos  habían  educado en el valor de la convivencia para hacer cosas juntos. Y con esos mimbres de barranquera buena, en esa plaza de asueto y conversación, nacieron esos momentos lúcidos para construir el sueño de La Lonjeta, A partir de ahí, comenzó la comunicación, ese luchar contra el olvido de un pueblo que quedó marginado, creo yo, por tristes motivos.
      No tardaron en aparecer los mimos y las caricias en todo lo referente a Uncastillo para plasmarlos en sus hojas,... su historia,...su arte,...las vivencias,... los recuerdos,...que quedaron reflejados más que con la cabeza, con el corazón porque guardaban cosas muy nuestras.
     En las calles, las voces, llevaban años reclamando su atención y por la insistencia del pregón llegaron los pilares de la tierra para recuperar y retejar el inmenso legado, y en cuanto se pudo, con la colaboración de los estamentos, a parte de otras cosas, se dio vida al castillo, se reconfortó San Martín como museo y se hicieron buenas migas con el barrio judío porque también eran parte de nuestra historia.
     Se pasó " comedia " por las plazas del pueblo para representar esos usos y costumbres que teníamos guardados de la existencia para que los jóvenes vieran lo que fue nuestra infancia,....nuestra escuela,...nuestro aire,....nuestros montes,...nuestra vida....
   
     Hoy vemos con orgullo cómo continúa, después de estos 25 años, ese legado de actividades por las calles,...por las esquinas, que nos reparten octavillas de La Fundación, de Los Bañales, de,... anunciando que todo sigue y que estas actitudes nunca se las llevará el viento.

     Y como cuando esas manos disfrutaban al recibir la revista, así han sido todas las secuencias de emoción durante estos años al comprobar que Uncastillo progresa y vive, de una vez,  en el mundo de los justos.
      Todo mereció la pena, las personas y nuestra historia.


     Chavierin
   

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. ¡Cuánto tiempo ha pasado desde aquellas reuniones iniciales en el Bar Avenida! ¡Y qué constancia y con cuánta intensidad se han realizado miles de actividades y se ha mantenido viva la asociación!
    Mi enhorabuena a todos los que han participado diligentemente a lo largo de estos años. A los que hemos permanecido en la retaguardia, nos queda por lo menos la satisfacción de habernos mantenido como socios estos 25 años.
    Un artículo muy hermoso y ponderado, Javier
    Un abrazo. José Luis

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