domingo, 9 de mayo de 2010

EL SINDICALISMO EN LA EMPRESA


Hoy voy a hablar sobre un tema monótono, un poco repetitivo y muy cargado de normas, de derechos, de defensas, pero muy fundamental para evitar conflictos puntuales en el mundo laboral.
No voy hablar del papel que desempeñan  los sindicatos, que es bastante en muchos ámbitos, formación, emigración, defensa de la mujer...., pero sí voy a reflexionar sobre el sindicalismo moderno, de cómo me gustaría que fuera y más en estas circunstancias que nos rodean.
Siempre se ha visto al empresario y al trabajador como dos entes distintos como llevando la guerra por su cuenta, el uno pendiente de que uno produzca y le dé rendimiento, y el otro, hacer lo que le obliga el contrato, ni más ni menos. Esta sería la norma, pero pocas veces se ha hablado de ver la empresa como una apuesta en común en la que todos salgan beneficiados.

En el trabajo, no sólo tiene que estar ilusionado el empresario, también tiene que estarlo el empleado y congratularse ambos por los éxitos obtenidos y analizar juntos los fracasos; la empresa moderna necesita esta predisposición para ganar en competitividad y resultados.

Hace años, leí en un libro de estudios de productividad, la gran predisposición y mentalización que tenía el empleado japonés, cuando iban por la calle paseando  y veían un coche de la Toyota con el espejo mal colocado, se acercaban y lo ponían en su sitio, como si saliera de la fábrica. Con esta anécdota, el empleado, reconoce al que le da de comer y la integración con la empresa.

Cuando uno entra a trabajar en un lugar se firma un contrato, el empresario te da un dinero a cambio de que tu realices el trabajo, se firma una especie de código de honor, y nunca se dice, que te haré la vida imposible, no te respetaré..., y tampoco se dice, que yo me escaquearé y no cumpliré con mis obligaciones y que siempre veré esta convivencia como una agresión; lo bueno sería el buscar la excelencia de las cosas, los empleados diez, los buenos , esos que tienen predisposición y que se implican en la empresa, pero, lamentablemente, eso es muy difícil.

El sindicalismo actual no solo tiene que estar preparado para las agresiones y para preparar convenios, también tiene que aleccionar a los trabajadores para que se impliquen más en la empresa y la apoyen, máxime en estos tiempos complicados.
La idea del convenio, lo que nos conviene a todos, acarrea que en ese carro vayan los predispuestos y los que vienen a pasar el rato.

No estaría de menos que un sindicalista velara por la implicación de los trabajadores en la empresa y en la necesidad de arrimar "todos "el hombro.

El sindicalismo moderno necesita urgentemente esta altura de miras.

Chavierín...

1 comentario:

  1. Un artículo, como siempre, ponderado y redactado con mucho acierto. El sentido común por sí solo no es suficiente. Saber redactar y expresar las ideas en un lenguaje sencillo y al mismo tiempo preciso, es un don. Creo que tú lo tienes y que debes potenciarlo. Un abrazo. JL

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