viernes, 13 de septiembre de 2013

LA PARABOLA DEL TENDERO

Aquí estoy en este mercado de las afueras, intentando cambiar algunas viandas de mi barranquera y alguna que otra cosa que mi ingenio es capaz de hacer, por útiles y remedios que me hacen falta en el devenir diario de mi hacienda. 

Hoy ofrezco unas hermosas lechugas de ajadica, tres almutes de judías pochas, un celemín de trigo, una cesta de higos pansos de la lonjeba higuera del morico Said, varios ramicos de té y manzanilla...., olorosos, unos frasquicos llenos de agua de manantial, la que dicen que cura a los enfermos, y unos pequeños recipientes llenos de mariquitas de la patata para que la estudien los sabios..., y a cambio, espero conseguir dos cubanos para el abejar, de cañas, y un cuebano de mimbre para llevar el fiemo, hechos por buenos vergueros, además de simiente de cardo y una latica de zotal para la gusana. 
Esas son mis pretensiones en mi día de mercadillo...., unos por otros..., y así, me daré por satisfecho. 

Y con el trato hecho me volveré pronto pal corral..., no muy a tardar, porque anochece pronto y es cuando los duendes salen a asustar...,porque eso es de ley..., al menos, eso  es lo que me enseñaron los del barrio del cuco.

......  Y me inclino y retorneo la página...,para poder enseñar.... in illo tempore.....

Mundo del trueque y del favor puntual, inocente, de épocas remotas, con capazos llenos de ofrendas a la subsistencia y al ingenio. Eran tiempos de presentar sus habilidades..., yo te ofrezco unas cucharicas de boj y tu, a cambio, me das...., una jarrica de miel...., y tan amigos.

Año 2013, curso tercero de la universidad de Zaragoza, clase de ética política, alumnos atentos a la explicación del profesor que intenta vender conducta y sensatez dentro de los parlamentos..., de como tendría que ser. Pero la duda sale a la palestra, hay opacidades ocultas entre todos los partidos, se niegan a investigar ciertos casos de corrupción, sus manos y sienes expresan nerviosismo, llegar a la verdad porgada les hace entrecruzar las piernas más de la cuenta, porque saben, que el tribuno pueblo es muy inteligente e intuye que todo esto se debe a favores mutuos y a que se les pueden juzgar.

Dice el profesor, "algo tendrán que ocultar "...., connivencias, demasiados años tomando café juntos, vistas gordas, favores familiares, colocaciones, subvenciones...,compadreos...., y un miedo inmenso para descubrir la verdad....

¡¡¡ Mundo indecente moderno !!!, comenta, el profesor de las buenas costumbres, mundo del trueque extendido en la clase política, donde la ética no conoce razón y donde ,desgraciadamente, se predica en el desierto.

 "Y los fariseos pasaban por las plazas buscando los mejores bufetes de abogados para que les defiendan y digan que se hicieron ricos en aras a su ingenio "

Nada viene del cielo, todo es demostrable..., todo se construye por caminos buenos o malos y la justicia, si es buena, lo resolverá pronto, y si no, quedarán las eternas evidencias de que algo ha fallado, en lo que llamamos, una sociedad moderna.

 "Y camino del corral ojeaba la latica de zotal...," 

Derechos y equidades se reflejaban en esas balanzas de pesas doradas...., desde años.

Chavierín.










1 comentario:

  1. Si, Javier, lo entendemos mejor con parábolas. Con este recurso literario queda más a la vista la sinvergüencería de muchos sátrapas que ahora ha quedado al descubierto. Ellos son los que hacen mal uso del trueque, los acostumbrados a pagar un favor con otro favor y que todo quede entre nosotros.
    Con todas sus limitaciones, gracias a algunos medios de comunicación, a Internet y a ciertos jueces, los ciudadanos todavía atisbamos la esperanza de que esto pueda tener remedio.
    ¡Precioso artículo! en tu línea. Con nostalgia y sensibilidad a flor de piel. Un abrazo. JL

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