martes, 20 de mayo de 2014

CANDILEJAS,....en Ubío


 ENTRE  BAMBALINAS  Y  LUCIÉRNAGAS  NACEN  LAS  FANTASÍAS,  LOS  RECREOS, LA  IMAGINACIÓN  SANA  DE  TUS  MOMENTOS  DE  INFANCIA

Y como un pequeño lebrel mimado y contemplado hacía sus paseos de descubrir mundos por ese arroyuelo de aguas silenciosas y cristalinas. Mundos mágicos de ojos que observan desde los ribazos, las dos plácidas guinderas, pequeñas y rechonchetas, se reían de mi y se preguntaban a dónde iba este pequeño corcel. El almendro colgante en la sima, siempre haciendo malabares y jameteando con las ramas y haciéndose el gracioso con su atrevimiento, o la pomposa señora, el cerezo inmenso que dominaba todo, el fruto, la reunión, las fiestas y la sombra y, que siempre sabía, que al final tenía que acudir allí.

Risas y muecas salían del agua, los cabezudillos de larga cola , se preguntaban quién viene aquí tan distraído y enano, y los avioncelos flotantes y helicópteros de colorines arrimábanse también a la fiesta del nuevo inquilino haciendo demostraciones de su mundo fantástico, mientras los brazos juguetones de las moreras atrapaban con picardía mi pequeño jersey haciéndome ver que en este lugar existen bromas y gracietas.

Y en mi entretenimiento, una llamada puntual sentía yo, ----!! Mocé dónde estás que no te veo !!... ----¡ Aquí, abuelo, pescando en el agua !,   ----¡ Hala  ven, que vamos a soltar el agua para regar !

Barranco arriba caminaba yo de la mano de mi abuelo Luís, ensimismado con este nuevo mundo que acababa de descubrir.

En otro escenario me encontré con voces amigas, de sonrisas y muecas, otra vez, en el mundo del agua, cuando mi padre me mandaba con el cantarillo a buscar agua al pozo de escaleras de piedra, obscuro y techumbre protectora, y con  " millones " de litros de agua,y yo, mientras, con el enfado y el miedo que llevaba, me tenía que aguantar con las risas de los sapillos protectores de la pared, de ojos lánguidos y placenteros y que me decían que qué mala cara tienes hoy Chavierín; al final, con el cántaro casi lleno, una pequeña culebrilla se acercaba y me deseaba que pasara un buen día.

JUNCOS  Y  AGUA  FRESCA  ESCONDÍAN  ESTOS  QUERIDOS  HABITANTES  EN  SU POZO  DE  LLUVIA  Y  SED

Y ¿ porqué me dejaban entrar en su mundo fantástico ?,...porque en su mundo no había maldad y eran  mis amigos del alma,....en ese lugar

Esas gallinas libertarias que poblaban el corral y se alejaban a su libre albedrío a las que yo les recriminaba que qué hacían por ahí tan lejanas, y ellas me respondían, que el mundo es suyo y que  la raposa se las traía al pairo; pero, cuando atardecía o había riesgo de tormenta, llegaban corriendo, zamponas, y me decían con desdén que ya hemos vuelto Chavierín a nuestro,....cubículo.

Destreza y ratos dulces pasaba este pequeño contemplador en las paredes del serenau observando a las intrépidas cabras, ratos y ratos y complacencia mutua, yo era el nuevo inquilino y les llamaba la atención. Allí aprendí a valorar el porte de esos animales alimentadores y obedientes.

LA  ESQUILA  SONABA  POR  LA  CALLE  MEDIAVILLA,....LA  BUENA  DULA

Y esos inmensos campos de trigo verde, ondulado y evocador, que eran mi eterno carrusel de saltos y escondites acompañado de la perra canela Fifí, gran cazadora y discreta acompañante.
Y qué diría yo de mis pequeños amigos observados, los milanos que habitaban en el gran barranco de los miedos, profundo y misterioso, y las peiras y corculladas racioneras  muy amigas de los rebaños.

TEBEO  MÁGICO  QUE  DESCUBRÍ  EN  ESE  LUGAR

Aunque recomiendan que no es bueno volver a los lugares donde uno fue feliz,  después de muchos años, regresé a visitar la finca de Ubio. Con sorpresa, encontré  todo muy deteriorado por el paso del tiempo, a duras penas se mantenía algún edificio en pié. el cubierto de los rebaños luchaba contra la intemperie y sólo la pequeña cabaña resistía con su porte de siempre. Me llamó la atención el ventano cerrado,.... lo abrí desde fuera y en la obscuridad , con el flach conectado de la cámara, fotografié el interior para ver qué imagen salía,  presentándose en primera fila, el fogón y la silla de siempre al lado del fuego,... como esperando a alguien,.... como queriendo decir algo.  Sentí una gran emoción porque  estaba contemplando  el último resquicio del  "salón" de aquella época,...de esa vida mágica, sencilla y feliz,....
Al final, comprendí,  que lo que me querían decir es que contara cosas, vivencias,... y que me explayara como quisiera, porque los tiempos pasan pero las historias quedan.

Hoy tengo estas fotografías pintadas al óleo en mi casa, como invitados de siempre, en su residencia de descanso y recuerdos,... observados y mimados,...y con alguna que otra leve conversación,....   de vez en cuando,...entre luces y candilejas.

Chavierín.

1 comentario:

  1. Preciosa evocación de los tiempos de infancia. Nos quedamos con la impronta de todas esas experiencias. El sello no se borra. Y preciosos cuadros en los que, de nuevo, queda reflejada tu alma de artista: pintor, músico, evocador de prosa amable y envolvente....
    Enhorabuena de nuevo por esta nueva entrega, por esta porción recuperada de tiempos pasados que, paradójicamente, siempre tenemos tan presentes.
    Un abrazo. José Luis

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