martes, 22 de julio de 2014

ESTIGMAS DE LA GUERRA

Aquí me encuentro en las esquinas de los tiempos tomando notas en mi mente observadora de los haceres y chandríos acaecidos en los grandes conflictos  del próximo oriente. 
Las decisiones tomadas en su día sobre la guerra de Irak o el perenne problema  palestino, más que soluciones lo que han traído han sido estigmas sociales y mucho, mucho, sufrimiento. 
El llavero del recuerdo lo llevan esos dirigentes desafortunados, de ideas radicales de orden y mando, que se colaron para figurar en la tribuna de los justos sin estudiar con seriedad la realidad de los problemas.

Y que peor remembranza y malos resultados en la bendita tierra de Irak, determinación y estrategias de tres cabezas pensantes con criterios poco claros intentado convencer al personal de la bondad del voto de mayorías,  ¿ a cambio de qué ?, a cambio de miles y miles de muertes y de atentados diarios hasta la extenuación, escenas cruentas que me imagino removerán conciencias. 
Nos quisieron vender la tolerancia como base de progreso y lo que realmente escondían eran intereses con cierto olor a petróleo y a multinacionales.
Han pasado los años y ¿ qué nos queda en las manos después de esta guerra? , resabio y mucho resentimiento, sangre,...  atentados, y mucho dolor entre sus habitantes,...ese fue el resultado de este conflicto. Muchos ciudadanos murieron y muchos jóvenes soldados dejaron su vida al ara de los dirigentes.

Se tomaron el conflicto como una aventura más.

A un pueblo por nimio o inculto que sea, no se le puede imponer unas condiciones por que lo mandan los grandes países o el poderío económico. En el año 1948, después de la 2ª guerra mundial, con el fin de congregar a toda gente dispersa de la diáspora se fundó el estado de Israel en Palestina, como patria bíblica. Dinero y poderío asomaron en esos lugares haciéndose con buena parte de los territorios y los lugareños, dueños naturales, tuvieron que ir retirándose poco a poco de sus casas y de su país porque los tanques impusieron su criterio. Pasan los años y el conflicto se enquista, sólo se ve confusión de lenguas y ningún entendimiento. Las posturas radicales de uno y otro bando impiden un arreglo esperado y vemos cómo el tiempo se alarga entre sufrimientos y ataques violentos,... y así seguirán los tiempos,...  un pueblo vilipendiado es complicado de convencer.

En aras de un mandato divino, o en aras de años y años de reuniones, se pensó en crear el estado de Israel, pero quizá de haberse sabido el coste, en tristezas y víctimas, no se hubiera llegado a esa determinación, la religión la hubieran practicado igual en todas las sinagogas del mundo entre manjares de paz y sosiego.

En esta vida nadie pide tanto, ni exige condiciones especiales para poder subsistir, los grandes retos políticos están pasados de moda y se tiene que empezar a valorar el vivir en paz y sin dramas humanos. 

Las caras de sufrimiento de estos jóvenes palestinos o israelíes nos tienen que hacer recapacitar.

El poderoso tendrá que ceder mil veces mil, y,... no pasaría nada,  si quiere convivir,... ese es su destino, 

Con el debido respeto,

Chavierín.

2 comentarios:

  1. A saber qué ocultos intereses manejan los hilos de los eufemísticamente llamados "conflictos bélicos". Poderosos con influencia que mueven hombres y máquinas de guerra de acá para allá sin importarles lo más mínimo -como tú dices- el sufrimiento de miles de personas. En unas guerras toman la iniciativa o se favorece su mantenimiento, en otras se hace la vista gorda. Todas llevan aparejados la muerte y el sufrimiento.
    Desde una perspectiva de nuestra insignificancia como planeta, no puedo comprender cómo nos podemos seguir matando unos a otros.
    Me consuelo pensando que un día llegará una gobernanza mundial justa y por fin las naciones podrán convivir en paz.
    Desgraciadamente, mientras llega ese día todavía quedan muchos inocentes por morir, muchos horrores que soportar, muchas crueldades por materializar...
    Con el pesar compartido por estas desdichadas "campañas bélicas", un abrazo, Javier.
    Magnífico artículo.
    José Luis

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  2. Las gentes de paz y bien, que afortunadamente las hay, dicen que para mantener las industrias de la guerra en activo y no mermen sus beneficios se necesitan mantener activos entre 70 y 80 conflicitos bélicos, bien sean guerras o terrorismo.
    Nos van mostrando en los medios aquellos que les interesan. Verás cómo dentro de poco tiempo se iniciaran llamadas a la solidaridad, a reconstruir la zona, a levantar hospitales, escuelas, acogida de niños...Y unos con buen corazón y otros con buenos sueldos entrarán en estas tareas. Es muy triste, pero es así.
    Ya no pasa nada en Somalia?...Y en Sudán, Mozambique, por citar algunos, va todo bien?. Quién y por qué se ha destrozado el Líbano?
    Pienso que si desde el principio, cuando se pensó en crear el Estado de Israel, hubieran dejado solos a judíos y palestinos (entre los palestinos hay judíos, musulmanos y cristianos, o los había) entre ellos podrían haberse entendido, pero tanto la potencia USA como los EMIRATOS del petrodolar no lo quisieron permitir.
    La gran tragedia: el sufrimiento de los inocentes.
    Desde Leganés, con un poso de tristeza por tanto dolor sin sentido, un abrazo.

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