lunes, 2 de noviembre de 2020

UN CIELO LLENO DE ESTRELLAS


           Cuando acudo al pequeño huerto que regento al lado del río, lo primero que observo, son los rastros brillantes que cruzan las sendas de las verduras ; sé que son las marcas del silencio que dejan los seres pausados que viven entre la espesura; la luna y la noche testigos son de esa  ingenuidad y yo, como atrapador de instantes literarios, tomo esos trazos
 de luz y destino, para asemejarlos al que dejaron las personas que viven en las estrellas y que un día adornaron tu existencia,... 

    ..... es nuestra obligación.... siempre os recordaremos....

     No seríamos buenos destinatarios de esta mensajería, si no recordáramos a esos seres queridos que descansan en esos lugares de luz y misterio. 

     En estos días de primeros de noviembre, se recuerdan las ausencias y se examina la respuesta emocional de compromiso con la palabra dada,... si los hemos tenido presentes en nuestras conversaciones,... si los hemos añorado,... si se nos ha escapado alguna lágrima esquiva al nombrarlos,... todo esto celebramos estos días. 

    Por las circunstancias que vivimos a causa de la pandemia, da la sensación de que se nos enciende más la llama del recuerdo,... es como si asumiéramos que cualquier cosa puede ocurrir y lo lleváramos con resignación,... la naturaleza tiene la palabra. Por eso, los primeros respetos son para las personas que nos han dejado por culpa de esta contingencia,... no se merecían este final,... son una estrellas especiales.

     ¡Uf !,... y tendría que recordar a los nombres de mi recorrido vital y mi cartulario familiar pero no lo haré, porque normalmente, tengo con ellos reuniones y momentos, como cuando estoy en la huerta tranquilo con mi silencio quitando hierba o paseando por las riberas del Ebro, y se presenta la imagen de los familiares que componen mi cartulario,... los recuerdo con aprecio; o cuando subo por las calles de Uncastillo con mi mente a repasar el devenir de los vecinos que un día curtieron tu vida,... ¿ ya te vas a comer José ?, todos esos momentos han tenido mi reconocimiento e incluso participan en mis artículos con una alegría especial,... fueron importantes. 

    ¡Anda que si nombro a todos los de mi origen y distinción sería largo el rato !, pues abundantes fueron mis raíces en el pueblo,... pero tampoco lo haré, porque todos, todos, en algún momento pasan por mi recordatorio. Voy por la calle Barrio Nuevo, por la plaza el Mercado, por San Felices,... y me rindo a mis orígenes, porque encontré en los soportales mucha bondad, mucho cariño y hoy,... mucha tristeza,... enriquecieron mi existencia.

    Y qué no voy a decir de mis padres !, que los tengo presentes a todas horas acompañándome en la habitación de la música con sus fotografías de juventud y guaperas colgadas en la pared del piano !,... ¡ cuánto los observo !; toman parte de ese cielo lleno de estrellas y de algún relato, que este escribidor, un día puntual tuvo a bien escribir, el sueño de Van Gogh y que resume mi amor por ellos.

    Este es mi tributo a ese cielo lleno de estrellas.


    Chavierín.

   

     

    

3 comentarios:

  1. Bello escrito poético el que nos presentas hoy. Recordar y honrar a los seres queridos que ya nos dejaron; a los que siempre, siempre tenemos presentes en nuestra mente pero especialmente por estas fechas.

    Recuperar su memoria mediante el recurso a la metáfora me ha parecido una excelente idea y combinar todo ello con la evocación del pueblo y el recuerdo de la infancia, una afortunada iniciativa.

    Ya te he comentado varias veces que -para mi gusto- es en este terreno poético-literario en el que mejor te desempeñas así que, de nuevo mis felicitaciones por esta entrada tan sensible y personal.

    Un abrazo

    JL

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  2. Siempre disfruto con la lectura de tu blog, pero hoy de un modo muy especial. Cuántas personas queridas en nuestras vidas...Desde Leganés un abrazo

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  3. Gracias por vuestras palabras, un abrazo a los dos.

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