sábado, 27 de diciembre de 2025

EL ARBOL DE LOS JILGUEROS

            Al caminar por la Avd. de Cataluña de Zaragoza, en medio de un solar, un árbol me sorprendió gratamente por acoger a un grupo de jilgueros libertarios. Mi sensibilidad se conmovió, pues siempre ha estado muy unida a este pajarillo, donde su compañía tomaba parte del devenir de mi familia. El amor a su belleza y a su canto, lo mantengo aunque pasen los años, por eso la sorpresa del hallazgo en medio de la ciudad. 

      Este detalle puede ser premonitorio,... puso de nuevo la necesidad de centrar la existencia en las emociones y dar paso solo a las cosas que nos enriquecen.

     Creo que este encuentro choca de frente con el delirio y la agresividad social que padecemos. Este árbol mágico podría representar el manual de resistencia, para que la sociedad y esos jóvenes que luchan por su futuro, encuentren la normalidad de vida que dibujan los jilgueros con su libertad.

      A raíz de este encuentro, en medio de la gran ciudad, mi mente se enriqueció y retomó las imágenes del tomavistas de los tiempos para volver a los campos de cardos del Huerto de la Luna en Uncastillo, donde el jilguero cantor engañaba a los paseantes en los días del invierno, o a los árboles de Alpartir, donde en la época de cría, no hay un árbol que no tenga un nido turístico en alquiler, es un embrujo en el valle con un poder de seducción que llama la atención del observador.

      Con esta bella predisposición, quiero tomar fuerza y tranquilidad para terminar con este año de lamentaciones y comenzar el Año Nuevo con un nuevo garbo intelectual, sosegado, que entienda la condición humana y que no se enfade a las primeras de cambio. Veo que la enseñanza del criterio y el sentido común no recala en todas las mentes por igual y me tengo que adaptar a estas inclemencias para subsistir.

      " Pongo por testigo " a este árbol de los jilgueros, de que este año que comienza, va a ser venturoso y con menos maldad-

      ¡¡¡  FELIZ   AÑO  2026  !!! 
   

      Chavierín.

     

sábado, 20 de diciembre de 2025

NUESTRA NAVIDAD


           No es que quiera menospreciar al Papá Noel, noble y respetado, pero es bueno también, volver a las tradiciónes de esta tierra para que nuestros pequeños, se impregnen del calor de la mula y el  buey del portal de Belén. 
     Es bueno que las ovejicas y su pastor, tomen parte del escenario,... es bueno que los paticos y las gallinas, vivan en el pequeño lago de plata,... es bueno que la hilandera y el herrerico, adornen el patio del pesebre, y es muy bueno que mi nieto Mateo, de tres años, se quede prendado de este poblamiento mágico y sea centro de su observancia.

     Ha aprendido a cantar villancicos del Burrito Sabanero y Campanas sobre Campanas, haciendo grandes las costumbres ancestrales de cantar en este advenimiento donde se celebra la paz y el amor en el mundo.

     Y complacido estoy porque la harina y el musgo, prestos están para crear escenarios del Oriente y la tradición. La herencia antigua sigue teniendo valor porque en estas cosas no hay maldad y sí, mucha bondad para andar por los caminos de la vida.

     Con hebras de hilo, con papel, con el barro del alfarero, todo vale para confeccionar esas figuras delicadas que llenan ese escenario. Las estrellas conforman el firmamento para creer que algo nos protege allá a lo lejos del tiempo.

     Siempre hemos creado una visión dulce de la Navidad con nuestro sentimiento y algarabía,... familia, turrón, villancicos, misa de Pastorela,... para celebrar y sentir este acontecimiento,... no necesitamos esa modernidad de los datos, ni la Inteligencia Artificial, para saber lo que celebramos. No necesitamos que nadie nos saque de nuestra concepción de la vida,... nos educaron con valores en la escuela para dar importancia, en estas fechas,... a la paz en el mundo.

    Mi pequeña colaboración para felicitar,... LA  NAVIDAD.

     Estoy rodeado de gente maravillosa.

    Chavierín.




domingo, 14 de diciembre de 2025

LA DAMA DE VENEZUELA


                No quiero ser maldiciente y despreciar las virtudes del Premio Nobel, pero después de que Corina Machado conminara a EE UU a invadir Venezuela, sin pensar en la gente que podría perecer en la contienda, puedo entender que este premio no se lo han dado por la búsqueda de la paz, sino por seguir las instrucciones de su padrino Trump.
     
Siempre ha habido un motivo para las revoluciones, el potentado abusa del pueblo y el pueblo responde.
       
      Yo no quiero guerra de guerrillas ni desprecios en favor o en contra de Venezuela, yo solo quiero entender el porqué ocurren estos desvaríos. En Cuba, antes de la victoria de Fidel Castro, la isla pertenencia a los terratenientes de las plantaciones que en cierta forma abusaban del pueblo. Después de años de sufrimiento, el pueblo se aupó con la revolución al poder y así se dejó de pasar hambre, de estar vilipendiado, a ser un ciudadano respetado.
      En Venezuela las grandes fortunas petroleras, entre ellas la familia de Corina Machado, controlaban la riqueza del país dejando al pueblo llano en el abandono. Reaccionó el pueblo con Chávez y Maduro y fue el ciudadano el que controló el Estado y sus riquezas petroleras.
      La libertad de empresa y la riqueza es buena como dice Corina, pero protegiendo al pueblo. Para cuatro días que se viven, los ciudadanos no tienen porqué aguantar esas imposiciones, porque sabemos lo que se esconde detrás de esta forma de pensar. Madrid está llena de grandes oligarcas venezolanos que huyeron de su país. 
      A todos los emigrantes que llegan a España los trato con el máximo respeto, tienen derecho a buscarse un futuro mejor. Las nacionalidades y el color de la piel me dan igual, pero que las grandes fortunas de Venezuela inunden Madrid, no lo llevo bien.
   Que la " Dama de Venezuela ", en la recepción por el premio Nóbel diera las gracias a Trump y a Netanyahu y alentara una invasión de su país, no es entendible. Una persona con este razonamiento agresivo no puede ser condecorada con el Premio Nóbel de la Paz.
      Siguen los barcos de Trump incordiando y amenazando al gobierno venezolano, le importa muy poco la paz en Venezuela y sí, mucho, sus explotaciones petrolíferas.
      Estamos gobernados por personas que no tienen filtro, pero si dejamos que el Premio Nóbel de la Paz, pierda su noble función, es que esto se nos va de las manos.
      
      Un abrazo fuerte para los venezolanos.
      
      Con respeto.

      Chavierín.
        

domingo, 7 de diciembre de 2025

EL ENCOFRADOR MALVADO.

         Ni por los cimientos ni por el tejado, la Constitución no impone respeto,... ni cuando se presenta desde las altas peanas, ni cuando se ponen deberes para que la pongan en prácticas los becarios a políticos.

      Los interpretadores, y los que la tienen que poner en práctica, demuestran tener pies de barro, sin medida ni control, cuando no se respeta el artículo 14, que dice que todos somos iguales ante la ley.

      Risas y ademanes, cuando se buscan falsos encofradores, de los juegos del hambre y la oportunidad, buenos " abogados-demonios " para que el incumplimiento de la ley apenas castigue a los poderosos, y salgan victoriosos ante las normas de este importante libro.

      Compramos materiales de derribo para encofrar la Constitución, jueces que vienen de interpretar leyes de la Dictadura entre los braseros del invierno y que les cuesta  adaptarse al pensamiento de los tiempos modernos. Tenemos militares de mil estrellas en el pecho, que siguen los cánones de los antiguos cuarteles y les molesta que sea el parlamento el que cree las leyes.

       La Constitución no se puede encofrar con incensarios y casullas porque es una caja de Pandora que pertenece solo al pueblo. Otros enemigos son los mismos políticos que pasan por constitucionalistas y sus actos demuestran lo contrario. Es como el periódico que habla de la cultura y por otro lado manipula la convivencia social con mentiras,... tendrían que extender su saber estar en todos los campos. La Constitución tendría que ser parte de un todo, respetada en su grado máximo por todos los estamentos.

      Da mucha pena cuando ves a los partidos celebrando el Día de la Constitución cada uno en sus corrillos de partido, dándonos a entender que nunca se podrán de acuerdo.

      Con estos ademanes, la ciudadanía es la que pierde,... viejos libros de sabiduría, ajados por el tiempo, nos lo recriminan.

      Los tiempos que nos toca vivir.

      Chavierín.