domingo, 20 de marzo de 2011

UNICASTRO,...breve relato


El enfado se vislumbraba en el rostro de los padres de Pietro, no entendían bien las razones por las que quería abandonar la aldea, su padre se había preocupado en enseñarle el oficio de tallador de piedras, ancestral dentro de la familia, y lo quería tener cerca, dentro de su control, para poder llevar juntos el pequeño negocio familiar, pero Pietro estaba convencido, tenía sus razones y el ampliar conocimientos lo veía necesario para su futuro.

¿ Pero dónde dices que se encuentra ese lugar ?,...preguntaba su madre,..Está en el pais vecino, al otro lado de los Pirineos, cerca de la frontera del reino de Aragón y los dominios morunos,-

¿ Pero ir allí será peligroso ?,..
¡ No !, no, temas, llevan unas décadas en buena convivencia y desarrollo, allí todo el mundo se respeta y están creando un poblamiento lleno de edificios e iglesias ayudados por las donaciones de los reyes y particulares, lo que hace del lugar, un encuentro con el arte y con la enseñanza.

¡ Bueno, bueno !,...y ¿ Cómo es ese pueblo ?,
Dicen, por ahí, los caminantes, los del camino de Santiago, que tiene un emplazamiento natural en el centro del valle desde donde emerge una gran roca que sostiene un inmenso castillo con su palacio y dos torreones que imponen respeto y, alrededor, el poblamiento exquisito guardando una estética anillada con sus plazas, callejones, miradores y edificios. Mi amigo Ibrahin, que vivió allí, me contaba maravillas del lugar y decía que cada casa, por muy humilde que fuera, estaba hecha con delicadeza, cada una construida en el lugar justo y empleando la piedra autóctona , moldeable y duradera. Que los paseos por sus callejuelas se convertían en detalles de mil formas, portalones de medio punto, ventanales góticos, llenos de princesas de cuentos, de candiles nocturnos que iluminaban los lares,y de plazas para el mercadillo y trato, donde se mezclaban los cristianos y judios intercambiando sabores y costumbres, pero lo que más destacó, fueron los edificios de culto, sus iglesias... ,¡ no sé !, cinco, seis... o... ¡ más !, ...¡muchas !, verdaderas obras de orfebrería y de riqueza ornamental, donde los cálculos matemáticos, las bóvedas, columnatas, arcos de medio punto, capiteles, ábsides y torreones, lanzan unas sinfonías que atraen al lugareño y al viajero de paso. También me comentó que son especialistas en dar vida a las piedras, es como si las piedras hablaran, en ellas han reflejado las sonrisas, las alegrías, las músicas, los bailes, la natura, los animales, las guerras, los personajes bíblicos, los tiempos....y allí las han colocado para que, con el paso de los años, las generaciones venideras disfruten del arte.

¡¡Bueno, bueno, hijo, !!, veo que me vas convenciendo,...¡¡ allí hay escuela y mucha sabiduria !!, vete y aprende y conviértete en el gran tallador de piedras que tu madre y yo queremos que seas y vuelve pronto para que nos cuentes más cosas de ese lugar.

Pietro se fue y empezó a trabajar en la iglesia de San Juan, creo, o en el Remedio, o en Santa María, o en San Martín, o en San Lorenzo, o en San Miguel,.... ¡¡ sí !!, allí me parece que fue, porque Pietrus tenía unas manos maravillosas.

Chavierín vuelve a la realidad, a nuestra época, pero el viaje, in mente, a merecido la pena.

Chavierín.

1 comentario:

  1. ¿Podremos algún día viajar al pasado? ¿Será posible observar "in situ" los avatares de aquellas gentes tan trabajadoras que construyeron esos magníficos regalos pétreos? Yo, desde luego, daría mi sueldo de un año por 5 minutos de observación en el siglo XIII en nuestro pueblo.
    ¡Menos mal que gracias a cronistas creativos como tú y por arte de la magia de tu imaginación, podemos recrear ese pasado que nos pertenece!
    Un abrazo. Buena semana. JL

    ResponderEliminar