domingo, 27 de marzo de 2011

LOS VIRREINATOS


¡¡ Sí, sí, !!, cuarenta y cinco millones de personas son los que vivimos en la península ibérica, en la piel de toro, en España, o en la tierra de conejos, que es como nos nominaban antiguamente los romanos, cuarenta y cinco millones de personas que crecen, viven, tienen sus ilusiones, construyen sus anhelos y trazan su camino existencial identificados con el terreno y amando de buen agrado las montañas, mesetas, costas y ríos que la componen, razones suficientes para que entre todos pleguemos alas y nos tomemos un poco más en serio este pais para poder sacarlo adelante en estos tiempos que corren.

Las grandes comunidades, los grandes paises, con muchos habitantes, se organizan y el primer esfuerzo importante es para que la gente tenga su medio de vida, su trabajo, porque cuando esto no existe aparece el drama en las personas afectadas , pierden su referente existencial y se abandonan perdiendo la ilusión por las cosas.
Ante esta situación no nos podemos permitir ciertas libertades y si la situación nos supera, porque no encontramos soluciones imaginativas para crear empleo, tendremos que prescindir de ciertos derroches de dinero que nos vendrían bien para formar al personal y ayudar a las empresas serias.
Hoy, tenemos a una juventud prometedora con perspectivas de futuro bastante incierto, es una generación complicada la que hemos creado por las circunstancias económicas pero es la base del futuro de este paús y no tenemos que dejarla a su libre albedrío.

España, es un país rico, la décima potencia económica mundial, donde el estado ingresa mucho dinero, que bien gestionado, solucionaría la mayoría de los problemas, y sobretodo..., el de la supervivencia, tema sagrado para cualquier persona que se precie.

Rinconetes y Cortadillos, modernos, afloran por todos los lugares, negocios obscuros con dineros sin declarar rompen la norma del juego y el principio de solidaridad creando una extorsión grande al estado.
Tenemos un sistema político-administrativo, muy moderno pero muy caro, la cantidad de gobiernos regionales nos supone un gasto ingente; en cada autonomía cuesta mucho montar un parlamento con su gobernanza, consejeros, asesores, coches oficiales, defensor del pueblo etc., y sobre todo el peligro fácil que supone el centrarse en su región para hacer esto y lo otro, olvidándose, de que tenemos que gastar lo justo, poniendo en la mesa ideas sin ton y son, y poniendo en dificultades al estado central económico.

En Europa, tienen la sensación de que no nos tomamos en serio nuestro país, nos dicen que tenemos muchas administraciones y mucho gasto protocolario, muchas banderas de muchos colores, que está bien, pero que esto conlleva al peligro de gasto excesivo.

Las empresas públicas, que normalmente no son rentables, son el refugio del excesivo gasto de personal, favoritismos de grupos políticos para controlar el poder y que, hoy, no viene a cuento y que demuestra en que malgastamos el dinero público ; la conciencia nos juzga por haber tirado el dinero en obras faraónicas sin ningún sentido y que hoy nos solucionaría muchos problemas.

No interesa a ningún ciudadano tener todas las autonomías modernas y " bien organizadas ", si el coste de mantenimiento es excesivo. Da la sensación que nos parecemos a estos países que tienen palacios de oro y diamantes y el país muerto de hambre.

¡¡¡ Querida universidad, forma pensadores y gente con criterio económico-social !!!, que den preferencia a la calidad de vida de las personas y después....--todo lo demás.

European men,...... Chavierín...

1 comentario:

  1. Racionalizar las inversiones, templar los proyectos, ser más objetivos con las iniciativas a emprender en las distintas comunidades. En una palabra: sentido común. De acuerdo con que no puede seguir engordándose in eternum la nómina de ínclitos políticos de las administraciones periféricas. Al fín y al cabo, el dinero sale de los contribuyentes, de los trabajadores y es de ley administrarlo con corrección y no aprovecharse de ello. Un abrazo. JL

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