miércoles, 20 de junio de 2012

LA VENTANICA DEL CIERZO,....en Alpartir

La placidez en este día de junio la dibujaba el paisaje. La observancia desde el interior del  vehículo resultaba amena, aunque el calor enturbiaba la visión de las enormes pajaritas de la planicie,.. rumbo a la pequeña sierra,...al pueblo del priorato,... al del convento,...el de la calle Obradores,camino de la fuente, donde antiguamente convivían los ferrericos y alfareros.
A la entrada se vislumbra el ambiente, son los días de los patronos, San Gervasio y San Protasio, venerados y artífices de que todo sea griterío y mercadillo, mezclas de razas y hablares distintos. La festividad marca los ánimos, buenas viandas, buen vino, y los mesoneros nerviosos, la fiesta acaba de empezar.
Igual que  antiguamente bajaban los aldeanos de la montaña al pueblo para festejar las fiestas,  hoy,  se retorna al mismo lugar para participar con la ciudadanía en la fiesta anual, punto de inflexión de resúmenes anuales y relax emocional,...el ánimus manda.

En el portal de la hacienda, el llavín gira, marca la presentación,..¡¡¡ tranquilos que somos nosotros !!! ,...alguna que otra mirada de vida minúscula,...y la apertura después de la ventanica del cierzo que nos recibe  con suaves aires y nos increpa por la tardanza en llega. El pequeño visillo ondea y empuja suavemente los aromas de la huerta  al interior. La paz existente nos muestra las tranquilidades y nos convertimos en los ciudadanos de los antiguos zocos del pueblo de Alpartir.
Periplos de la vida, el retorno al pequeño núcleo, donde la vida pasa lentamente y donde te tienes que integrar y saludar, reconocimientos de vida, salud, y buenos deseos mutuos.

.....y cuando empieza a oscurecer....

La noche nos describe los momentos mágicos, la tranquilidad,... el relax,...la buena conversación,... animales paseantes,... los tenores nocturnos de verano, y la mirada bucólica al mechero  de la torre de la iglesia.
Se vuelve atrás, se recuerda, las secuencias de otrora fluyen en la conversación,... con las cargas de años que a cada uno nos corresponde, risas, felicidad y,...¡¡¡ hay que tiempos aquellos !!!.

Lo de hoy, también nombrable, los momentos tristes y las incertidumbres de futuro, la crisis,  también se deja sentir en el lugar, pero hoy son días de fiesta y hay que cantar y disfrutar,...¡¡¡ palomica, palomicaaa !!!.
Al final, en la despedida, la gente mayor que te quiere, nos despide con miradas tristes y con el deseo de un pronto encuentro,... estamos en casa, con buena gente, la que ha contribuido durante estos largos años a que fuéramos felices.

El tiempo lleva su mochila cargada de melancolía,... de buenos momentos,  y de vez en cuando los esparce para que veamos que todo lo bueno  ha merecido la pena.

Chavierín es feliz en Alpartir.

1 comentario:

  1. Amigo Javier: me gusta que de vez en cuando nos obsequies con estas descripciones tan vívidas y que nos traslades la emoción de alguien que se siente libre y feliz recreándose en los sencillo, lo diario, lo cotidiano. Ahí va un mensaje implícito a las generaciones que son incapaces de encontrar diversión si no es a través del consumo mercantilista. Javier, lo sencillo vende. Lo auténtico llega a los corazones de la gente, la emoción se transmite cuando se siente. Así que, de vez en cuando, además de tus acertados análisis de la realidad política obséquianos también con el relato de tus vivencias en Alpartir o en cualquier otro lugar en los que te encuentras a gusto. Un abrazo. José Luis

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