viernes, 2 de junio de 2017

LA TARTANA DEL ESCRIBIDOR

     
          Aquí estoy como un castizo merchantero atrapando la latica de pez para engrasar las ruedas del carro,.... feliz,... y entonando cantos de placidez que a bien tiene este momento, quizá, con una pajica de ordio en la boca para rellenar la ocurrencia de relatos que cada cierto tiempo tiene a bien exponer este escribidor. 
     No sé si cabrán en la tartana todos mis símiles de pensar, muebles y detalles que toman parte de mis escritos y a los cuales voy a registrar en la universidad de la imaginación.
     Me pondré guapo y dejaré un poco de lado el pantalón sin culera porque la visita requiere porte fino y soplo caliente para mi plumilla pendenciera,... no puedo hacer el ridículo,.... ¡ aunque,... no sé si me dejarán entrar !

     ......y entre la brisa de los nervios..... ¡ hala mozé !.... ¡ empieza a cargar !

     Empecé a colocar en el rincón de los auxilios  el pañuelo redentor del sudor y los paños blancos de los cántaros del pastor como lienzos laguneros que acompañan a la sábana del pajar en la artesa repleta de linos. Y de enseres y útiles de obediencia, las azadas y ajadones, y la navaja del bolsillo,.... la acompañante paciente,... en silencio. Y los recipientes del agua y la sed, los cántaros y la latica del manantial de auxilio social para el peregrino que llega. 
     Cestos de mimbre entrelazan el final del cargamento, los cedazos y porgadores que reparten justicia en el mundo y el caldero del rancho eterno, alimento entre el fuego y la subsistencia acompañado de las cucharas de boj,... 

    ..... ¡ dale vueltas a las patatas, mozé !....

    Y termino la carga y pongo gas para iluminar  mi carreta con el candil de la esperanza por esos mundos de Dios. Y tomo rumbo como un buen corsario por los caminos de mi ocurrencia y quizá visite a Cervantes o a Calderón por si tienen a bien leer esta escritura.

     ..... ¡ Tinta magra y agua de limón les llevaré !,... que les gusta mucho.

     .... in conclusion..... 

    Estos son los cacharicos de uso y disfrute que este escribidor tiene a bien emplear y que toman parte de sus escritos, referentes en sus recuerdos y en su existencia de tiempos pasados y que siempre les ha querido dar vida  en su mundo de la literatura.

    Son mis compañeros de viaje de mi mundo rural,... por eso los quiero presentar y pasear por esta ventana pública de los mundos modernos.... si se atreven, y dejan de lado su timidez.

    ¡ Menudos son !

    ¡ No sé si lloverá esta tarde, mozé !,... ¡ arre morena !

    Chavierín.



    

    

1 comentario:

  1. Bien ha cargado su tartana, señor escribidor. Ya veo que se ha provisionado de suficiente material y que temas no le van a faltar. Con la ayuda de los célebres, los relatos todavía saldrán más redondos ¡Larga vida a la literatura personalísima con la que adornas cada semana!

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