martes, 16 de noviembre de 2010

CIUDADANO EUROPEO


No voy a hablar sobre los motivos que causaron esta crisis mundial porque ahora que casi vamos a llevar dos años que la tenemos de inquilina en casa, nos vamos haciendo a ella, y aunque tenemos ganas y buenas palabras para que se emancipe, no conseguimos que deje en paz al ministerio de economía.

Los de a pié podremos opinar sobre los motivos, de una manera somera, y nos podremos asustar viendo las empresas y negocios que van cerrando o , alegrarnos a la vez, de las empresas que empiezan a tomar el vuelo, pero, ciertamente, tendremos que confiar en los economistas, personas preparadas para solventar el problema y que ahora, mal que por bien nos venga, tendrán que hacer esfuerzos extras de interpretación.

Todos los gobiernos se rodean de los mejores gurús de la economía para solucionar el tema, y de vez en cuando, comparten iniciativas e ideas en grandes foros de economía absorbiendo las ideas más brillantes de los ponentes y poder transportarlas a cada país y ponerlas en prácticas.

Yo, como ciudadano, confío en el buen hacer de nuestros gobernantes económicos, pienso que si tuviéramos el oráculo solucionador en nuestro país el gobierno lo habría fichado.

Tenemos que dejarlos trabajar, y si en un momento , dan muestras de cansancio o poca lucidez presentar alternativas concretas creíbles que ayuden a solucionar el tema.

Yo, el confiado, estoy tranquilo, si estuviéramos solos por estos parajes y con este problema, vería el futuro con más nubarrones, pero menos mal que somos socios de la Comunidad Europea, situación que nos da seguridad, nos exige seriedad y hacen de motores económicos para los demás países.

A nadie le gusta ser el último de la escuela pero tendremos que comprender que las llamadas de atención son por algo, que nos tenemos que tomar el país en serio, ser consecuentes con el dinero no declarado,y , en definitiva, tener idea de país.

Vivir en comunidad nos exige compromiso.
Menos mal, porque ahora parece que vemos la luz al final del túnel.

Sin más se despide Chavierín.

1 comentario:

  1. Pues sí que es verdad que el paraguas de Europa parece que nos protege, de alguna manera, del chaparrón que venimos soportando desde el año 2007. Sin embargo las soluciones las tenemos que ir aportando los de aquí. Todavía no existe una verdadera gobernanza europea que debería armonizar las economías de los países que forman la unión. Ahora cada una va por libre y, por lo que parece, a la que mejor le va es a Alemania.

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