viernes, 21 de enero de 2011

CLAROSCUROS DE LA SEGURIDAD SOCIAL


La palabra democracia engloba, dentro de un concepto social, la perfección de un todo, todo tiene que ser claro , conciso y en consenso, todo se tiene que hablar para que nadie quede descontento, existe el debate para que todo beneficio quede regulado por el esfuerzo y por los méritos y el que más beneficios obtenga tendrá que aportar más a la bolsa común porque, en cierta manera, los ciudadanos de a pie, con nuestra tranquilidad y saber estar, hemos contribuido a que sus negocios prosperen sin ningún problema; en un pais tranquilo y organizado siempre tendrá cabida el capital para crear riqueza.

En grosso modo los fundamentos de la sociedad moderna son así, existe una regulación de impuestos, una seguridad ciudadana, atenciones educativas, servicios médicos y seguridad social,etc, que contribuyen a la definición de pais moderno, pero desgraciadamente, por la condición humana y por la variedad de conductas que existen en un pais, somos muchos millones, las normativas para contentar a todos son difíciles de consensuar.
Por ejemplo, en lo referente a la jubilación, al mantenimiento de la seguridad social, sabemos la cantidad de cotizantes que hay, sabemos las normas genéricas, cotizar, hasta hoy, treinta y cinco años, jubilarse a los sesenta y cinco, hasta hoy, pero nos falta saber qué colectivos rompen esta norma. Uno puede entender la jubilación anticipada por enfermedad, es de ley, pero no se puede entender que los legales tengan que mantener a colectivos jubilados quince o veinte años antes que la norma legal. Díganos qué colectivos son los agradecidos y una vez conozcamos el número de personas pídanos a los demás hablar de sacrificios; la carga que llevamos cada uno en la mochila no es la misma para todos y la democracia se basa en la igualdad de esfuerzos y obligaciones ; todos conocemos al jubilado imaginario por enfermedad más pincho que la una y que lleva años yendo al polideportivo, o al depresivo feliz por la jubilación anticipada o al cojo que cojea cuando le saludan por la calle.....
El sistema no puede funcionar así porque siempre habrá agravios, en la obligación del trabajo es donde se denosta la "suerte " de algunos, y ahora más porque nos piden a los de siempre que nos estiremos y seamos buenos.

Ahora hay un debate grande en la calle, estos temas que comento están a la orden del día y los errores y los abusos cometidos anteriormente nos están pasando factura a la hora de ordenar las cosas en la igualdad y en las obligaciones.

En España están aflorando, cada vez más, los ciudadanos que creen en la bondad de hacer bien las cosas.


Chavierín.

1 comentario:

  1. Enhorabuena por esta última entrega.¡Cada vez te salen más redondos los artículos!
    Te doy toda la razón en tu lógica argumentación acerca de las cargas que pesan sobre las espaldas de los asalariados.
    A modo de testimonio, yo te diré que me encuentro rodeado de gente jubilada anticipadamente y, de acuerdo contigo que esas situaciones queramos o no generan una sensación de desánimo o peor aún de un gran agravio.

    Nos cabe esperar -como tú dices- que la presión de la ciudadanía de a pie consiga equilibrar esta balanza ahora tan desajustada.

    De nuevo te animo a que sigas plasmando periódicamente tus ideas en estos artículos tan esclarecedores. Tú, chaval, tienes mucho que aportar.
    Un abrazo. JL

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